Territorio y poder en la Prehistoria (II): las bandas

Hoy es el turno de una nueva entrada sobre el territorio y poder en la Prehistoria, una serie de entradas que vamos a dedicar para explicar como surge esta subdisciplina de la arqueología, que tiene como fin aclarar la evolución social de los grupos humanos, estudiando tanto las relaciones hombre-hombre como hombre-medio.

En la primera de esta serie de publicaciones, hacíamos referencia al origen de dicha subdisciplina. En esta y en las siguientes entradas, hablaremos de los distintos estadios de organización social que se han dado a través de la Prehistoria hasta llegar a los Estados primitivos.

A la hora de analizar el poder en la Prehistoria, podemos observar como se presentan cuatro estadios de organización social, a cada cual más complejo, puesto que va conllevando una evolución en el tiempo y en las relaciones sociales. Aunque por regla general, la evolución de dichos estadios sigue el patrón banda-tribu-jefatura-Estado, no siempre se tiene que dar dicha evolución, por lo que una banda podría estar exenta de pasar por todos los estadios sociales, y pasar directamente a una jefatura o un estado.

Bandas

A la hora de estudiar la evolución de los grupos humanos, en los referente al poder, está constatado que el primer estadio que aparece, el más simple, es el de las bandas, las cuales van asociadas a los paisajes salvajes o ausentes, ante la naturaleza, el hombre mantiene una actitud pasiva, porque las prácticas sociales de estas bandas y los ciclos de la naturaleza están perfectamente ajustados y acompasados, no hay una alteración del paisaje, de ahí que se llame paisaje ausente o salvaje.

Altamira
Bosque cercano a Altamira representado un paisaje paleolítico

A nivel antropológico podemos diferencias dos tipos de organización social dentro de las bandas: la banda propiamente dicha, relacionada con pueblos nómadas; y asociaciones de bandas, conformadas por grupos seminómadas. La base de las  relaciones sociales de estos grupos humanos van a ser parentales, basadas principalmente en el matrimonio dentro del grupo, aunque también se podían llevar a cabo entre bandas, lo que podríamos asemejar como un modo de intercambios de materias primas.

El poder y la autoridad, elementos que caracterizas a cualquier grupo humano, en las bandas hay que entenderlos más como símbolos, que como poderes de facto, puesto que los líderes de dichas bandas no tienen la capacidad de imponer una autoridad dentro del grupo. Por el contrario, estos líderes, si que tendrían el poder de toma decisiones, las cuales serían puestas en conocimiento del grupo, dado que no tienen un poder ni asumido, ni dado por el grupo. En este modelo organizativo no hay leyes, aunque si se dan mecanismos de regulación social: como venganzas de sangre, recurriendo al consejo de chamanes, etc.

Pintura rupestre
Pintura parietal representando una banda

La economía de estos grupos estaba basada en la caza, pesca, y recolección. El concepto de propiedad observamos que estaba restringida a pertenencias personales, pues eran la únicas propiedades que una persona podía poseer a nivel individual tener, la cuales además no eran hereditarias -así, cuando moría un individuo, sus pertenencias eran enterradas junto a él, o bien destruidas-. En cuanto a los recursos naturales, hay que decir que todos los recursos eran de libre acceso.

Los grupos humanos conformados por bandas los podemos ubicar en el Paleolítico y Mesolítico.

Publicado originalmente en | Qué Aprendemos Hoy

Vía |

  • Introducción al Reconocimiento y Análisis Arqueológico del Territorio. Ed. Ariel Prehistoria. Barcelona, 2005.
  • Service, E. R, Los Orígenes del Estado y de la Civilización. AU Textos. Madrid, 1984.

 

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