Paseando por Roma

Hoy os traemos la segunda parte de las entregas dedicada a la ciudad de Roma. Dada la extensión del primer borrador, decidimos dividir en dos partes este publicación. Por una parte, la que podemos llamar los reclamos de Roma, donde repasamos todos aquellos monumentos, conjuntos y museos que forman parte fundamental del itinerario de cualquier turista en la capital italiana. Por otra parte, la que nos ocupa hoy. En esta entrada vamos a hablar de aquellos sitios de Roma, que aunque sean famosos en exceso, pueden ser visitados, contemplados, admirados, y todos aquellos adjetivos que se nos ocurran, dentro de paseos y caminatas amenas por la ciudad. Por eso, hemos llamado a esta entrega, paseando por Roma.

Fontana de Trevi

Lo dicho, Roma es mucho más que Anfiteatro y Vaticano, y la Fontana de Trevi es un claro ejemplo, por eso es uno de los emblemas de la ciudad. No obstante, la hemos dejado para esta parte por la razón expuesta más arriba. Es un monumento cuya visita se puede enmarcar dentro de un agradable paseo romano. Caminar por las calles estrechas y empedradas, mientras empiezas a sentir el bullicio de la gente agolpada en torno a la fuente, es sin lugar a dudas una experiencia para grabarla en el recuerdo. Y ya cuando llegas al lugar, y ves el conjunto que forma la Fontana de Trevi, entiendes porque es uno de los iconos de Roma.

Fontana de Trevi, paseando por Roma
Fontana de Trevi, uno de los iconos de la ciudad de Roma

La fuente, durante la noche, y gracias a la iluminación, toma un cariz totalmente diferente al diurno. Si tienes la posibilidad, y te apetece, acércate a Trevi, y maravíllate con el espectáculo nocturno que ofrece el conjunto monumental de Nicola Salvi. Aunque se pueda ver en poco tiempo, te sorprenderás al ver como pasa el tiempo en este inigualable escenario.

¡Ah! no te olvides de arrojar una moneda al agua si quieres volver a Roma…

Panteón de Agripa

Panteón de Agripa, Roma
Pórtico del Panteón de Agripa.

Siguiendo las estrechas calles que parten de la Fontana, si continuamos paseando por Roma, puedes llegar a una joya de la ingeniería romana. El Panteón de Agripa, que en realidad el actual fue mandado a construir por Adriano, impresiona por la vista que ofrece su enorme cúpula. De una simple pero hermosa factura exterior, no deja entrever lo que su interior alberga.

Cuando pones un pie en el interior del templo, la mirada, casi de manera inconsciente, se dirige hacia la cúpula. De proporciones épicas, la cúpula dota al Panteón de un impresionante halo de perfección constructiva. La luz que entra por su óculo, irá dotando al templo de distintas luces y sombras, que hacen del conjunto un espectáculo para el visitante.

El Panteón, es quizás, el monumento que más me haya sorprendido de Roma, y eso, en esta ciudad, es poner el listón demasiado alto. Seguramente ir sin tanta expectativas, hace que te quites imágenes preconcebidas, y puedas realmente disfrutar, de manera viva, los sitios que visitas. Casi 2000 años después de ser levantado, La  Rotonda, gracias a su uso casi continuado, puede ser contemplado en un formidable estado.

Como curiosidad, aquí se encuentra sepultado Víctor Manuel II, el primer rey de la Italia unificada.

Plazas y parques

Roma, como ciudad que se remodeló durante los siglos de la Edad Moderna, cuenta con emblemáticos espacios abiertos, entre los que se encuentran parques y plazas. Estos lugares contrastan con la Roma antigua, pues están concebidos como espacios armoniosos y amplios, frente a los espacios más reducidos e irregulares de la Roma medieval.

Plaza Venezia

Situada a los pies del Capitolio, y cercana al Foro Romano, se sitúa la Plaza Venezia. Dada su ubicación, es un importante punto para la comunicación de la ciudad, encontrándose en la misma todo tipo de transporte para moverte a cualquier punto de Roma.

El protagonista indiscutible de esta plaza, y por el que seguramente todo turista pare aquí -siempre y cuando no se haya cruzado con la misma de manera fortuita- es el monumento al rey Victor Manuel II, el primer rey de la Italia unificada. Il Vitoriano, como se le conoce, es un mastodóntico monumento construido con un mármol blanco impoluto, el cual emite un destello casi cegador cuando el sol italiano brilla con contundencia.

Plaza Venezia, Roma
Monumento a Víctor Manuel II, situado en la Plaza Venezia.

Este monumento contiene una iconografía variada, destacando, en el centro, la estatua ecuestre del mismo Víctor Manuel II. Aquí se ubica también la Tumba del Soldado desconocido. Como memoria de los soldados participantes en la Primera Guerra Mundial, su llama siempre se mantiene encendida y custodia por dos guardias.

La Plaza Venezia es un lugar curioso, sobre todos por cuanto destaca dentro de las construcciones clásicas romanas. Un lugar que no requiere mucho tiempo para su contemplación, y al que seguramente lleguéis de forma casi obligada dada su ubicación.

Plaza de Navona

Levantada sobre el estadio de Domiciano, del cual adopta su espacio y forma, esta plaza es un punto de encuentro social y cultura. Concebida como un gran espacio abierto, en esta plaza podemos disfrutar de diferentes

Plaza Navona, Roma
Vista nocturna de la Plaza Navona

edificios y fuentes monumentales. Empezando por el plano religioso, se encuentra la iglesia de Sant’Agnese in Agone (San Inés en Agonía), donde la tradición marca que San Inés fue mandada a desnudarse en un lupanar. La iglesia, de estilo barroco, ocupa un lugar predominante en la plaza.

Elementos llamativos de esta plaza son también sus fuentes, las cuales están concebidas como auténticos grupos escultóricos. De las tres que contiene la plaza, seguramente la que más os llame la atención sea la Fuente de los Cuatro Ríos, obra del escultor Bernini. Ya no solo es la más llamativa porque ocupé la zona central de la plaza, sino por como está concebida dicha fuente, cuyas esculturas sirven de alegorías de los ríos Nilo, Ganges, Danubio y Río de la Plata. No obstante, las otras dos fuentes, aunque de menor tamaño, también están esculpidas con maestría. Estas son las fuentes de la Fuente de Neptuno y la Fuente del Moro.

La Plaza Navona es un espacio rebosante de actividad, pero lejos de estar abarrotado, por lo que es un lugar ideal para relajarte, admirando sus monumentos o escuchando sus fuentes.

Plaza de España

La famosa de Plaza de España, donde se encuentra la embajada española ante la Santa Sede, se configura también en torno a un gran espacio abierto.

De una factura mucho más sencilla que la Plaza de Navona, como principal atractivo tenemos la gran escalinata, de 135 peldaños, que une la plaza con Iglesia de Trinità dei Monti. La Piazza di Spagna, cuenta también con una fuente, la Fuente de la Barcaza, mucho más sencilla que las fuentes de la Plaza Navona, pero de innegable belleza.

Villa Borghese

La Villa Borghese, es un extensísimo parque que funciona a su vez como una galería de arte abierta. A lo largo de todo el recorrido del parque, puedes ir encontrándote con multitud de edificios con gran variedad de estilos. Templos circundados por agua, esculturas adornando los pasajes del jardín, o la Galería Borghese, hacen de este espacio, una muestra de arte al aire libre. Relajárte mientras das un agradable paseo, a la vez que contemplas multitud de estilos artísticos, es posible en esta villa.

Basílica de Santa María la Mayor

Basilica di Santa Maria Maggiore, uno de los templos más antiguos de la capital italiana, una de las cuatros basílicas mayores, y la iglesia más grande de Roma dedicada al culto de la Virgen María.

Erigida sobre un templo mandado construir por el papa Liberio -de ahí que también se conozca como basílica liberiana-, su construcción actual es de origen paleocristiano, conservando múltiples vestigios de este estilo. La basílica, cuenta con una dilata historia constructiva. Este hecho se debe entre otros factores, a su nombramiento como basílica papal, y también como residencia pontificia.

Santa María la Mayor, Roma
Fachada barroca de Santa María la mayor con el campanario románico al fondo.

Por todo esto, y sumado al apego de los romanos a dicha basílica, el templo se encuentra ricamente decorado, contando con múltiples capillas papales y nobiliarias. Por eso, las maravillas de este templo son innumerables: mosaicos del siglo V, una esbelta decoración en mármol, el techo adornado con casetones, o el sitio de descanso eterno de la familia Bernini. Cuenta en el exterior también con otro elemento a destacar, el campanario más alto de Roma, de estilo románico.

Como veis, una basílica que, dada su larga historia, cuenta con una gran tesoros, los cuales puedes ir descubriendo con total serenidad mientras disfrutas del ambiente que transmite este lugar. Y si con suerte coincide tu visita con una eucaristía, independientemente de tu concepción sobre la religión, quédate, deja a un lado la visita, y disfruta del rito. Sentirás como la atmósfera se transforma, trasladando al visitante a los tiempos pretéritos.

Hasta aquí nuestro recorrido por la otrora capital del Imperio romano. ¿Qué os ha parecido nuestro repaso a Roma? ¿Habéis echado en falta algún sitio? Déjanos en los comentarios que sitio de Roma es vuestro preferido. ¡Saludos!

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