La nobleza en la España moderna: cambio y continuidad (I)

La semana pasada hablábamos sobre la ascendencia social en la Edad Moderna, una sociedad tripartita heredera de la medieval, donde veíamos, que pese a los visto generalmente en los libros de Historia, el ascenso social era posible, existiendo para ello varios caminos. En esta entrada vamos a profundizar más en este aspecto, concretamente la nobleza durante la Edad Moderna, donde vamos a ver el cambio y continuidad que sufrió esta clase social.

La nobleza siempre nos ha sido presentada como un estamento rígido dentro de la sociedad moderna española, a la cual se accedía de manera exclusiva por nacimiento. Nada más lejos de la realidad, ya que la nobleza experimentó una constante renovación por la base, llena de judeoconversos y moriscos a pesar de sus estatutos de limpieza de sangre. Va a ser un estamento que cuide con mucho recelo su estatus, va a generar vínculos imposibles entre si, va a generar un sistema que conserve su patrimonio, etc. Al contrario de lo que estamos acostumbrados a leer y oír, la nobleza va a ser un estamento en continuo cambio.

Miniatura medieval representando la sociedad estamental

El fenómeno nobiliar en España parece arrancar en el siglo XIV, que si bien ya existían condes y caballeros, no tenían la misma concepción que en la Edad Moderna. En el siglo XIV grandes nobles son encumbrados en Castilla y en Navarra, en Aragón lo harán con una medida mucho menor. En Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía se advierte como muchos de estos linajes, encumbrados en el siglo XIV, van a ser de orígenes pecheros y conversos.

Puesto que la nobleza no estaba definida interna ni externamente, solo se diferenciaba entre si por su estado socioeconómico, podemos encontrar cuatro grandes diferencias:

  • Baja nobleza: hay muy pocas fuentes para estudiar este grado de la nobleza, pero podemos encuadrar a los hidalgos. Son los nobles de la base, sin más distinción, títulos ni honores. Son abrumadoramente los más numerosos.
Caballero de la golilla - Murillo
Caballero de la golilla – Murillo
  • Media nobleza: los advenedizos que ingresan en el cabildo, lo que genera un enfrenamiento contra el patriciado urbano, que ve como deja de controlar la entrada en el cabildo. Esto favorece la proliferación de los Estatutos de Limpieza de Sangre, para frenar la entrada a los judeoconversos, para volver a controlar el poder del cabildo.
  • Alta nobleza: es la nobleza titulada. Aparecen como compensación del rey Enrique II de Trastámara (de ahí le viene el sobrenombre del de las Mercedes), son títulos que no tienen nada que ver con los de la Edad Media. Desde los Reyes Católicos hasta los años treinta del siglo XIX, con Fernando VII, la cifra de títulos creció asombrosamente. En este apartado de la nobleza tenemos que encuadrar a los condes y marqueses, siendo prácticamente equivalentes en jerarquía en los siglos XVI al XVIII. La dignidad de barón no perteneció a la nobleza titulada, solo en el caso aragonés, y como herencia medieval. Solo pertenecerá a la nobleza titulada a partir del siglo XVIII, y lo hará como la capa más baja.
  • Grandeza de España: es la cúspide del sistema en la España moderna, siempre debajo del rey, del que todos eran súbditos. Muy pocas cosas separaban a un Grande de España de un conde o un marqués. Todos los duques eran de la Grandeza de España, aunque también algunos condes y marqueses lo fueron. No se sabe cuando fue creada esta definición (se cree que por Carlos V en 1520), ni cuantos eran reconocidos como Grandes al principio de su creación.
Alonso Pérez de Guzmán y Sotomayor, Duque de Medina Sidonia, Grande de España

Los extranjeros forman una parte importante de la nobleza española moderna. Esto es debido al comercio y contactos con el patriciado urbano y la nobleza. Apellidos como Bécquer, O’Donell, O’Neill, Espinola, Fitz James Estuart son un ejemplo de los extranjeros que accedieron  a la clase privilegiada española. Los más renombrados de Italia serán los genoveses. Portugal aportará linajes tan importantes como Ruy Gómez de Silva, príncipe de Éboli. Los  moriscos, al contrario que los judeoconversos, son menos los que acceden al estamento nobiliar, pero su ingreso va a ser conocido. Gran parte de la nobleza indígena sobrevive al contraer matrimonio con los conquistadores españoles, dotados de títulos nobiliarios tras la conquista. En el caso de los judíos en la nobleza española, han abundado en cargos importantes, pero han intentado ser ocultados por la historiografía.

Publicado originalmente en | Intrahistoria

Vía |

  • García Hernán, David (1992). La nobleza en la España moderna. Ediciones Istmo, Madrid.
  • Soria Mesa, Enrique (2007). La nobleza en la España moderna: Cambio y continuidad. Marcial Pons Editorial, Madrid.

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