Irse de picos pardos

Volvemos con un post nuevo sobre curiosidades, sección en la cual intentamos dar la explicación histórica de aquellos datos (hechos, refranes, etc) que conocemos y usamos de forma diaria, pero de los cuales desconocemos como se originaron.

En este caso volvemos con otro refrán. Si ya explicamos el origen de la frase, a buenas horas, mangas verdes, ahora los hacemos con otra no menos célebre, irse de picos pardos.

Posiblemente el origen de este expresión se deba a la obligación de las prostitutas de llevar una vestimenta distintiva, la cual sirviese al pueblo reconocer la profesión de dichas mujeres. La prenda que les caracterizaba como prostitutas era un cintillo de color pardo en el borde de la falda. Ya con Carlos III se impone a estas mujeres de compañía a llevar una falda de color pardo recortada por los bajos en forma de pico.

El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, en su 3.ª edición de 1791, decía que:

«»Andarse, o irse, a picos pardos» es frase con que se da a entender que alguno, pudiendo aplicarse a cosas útiles y provechosas, se entrega a las inútiles e insustanciales, por no trabajar y por andarse a la briba».

Así que, aunque hoy en día usemos este célebre frase para referirnos a irnos de fiesta, con gente de cualquier sexo, en su origen, se refería a otro tipo de fiesta…

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