La civilización asiria (III) Comercio y religión

Tercera entrega del especial sobre la civilización asiria que estamos preparando desde la Historia Heredada. Habiendo hablado en las anteriores publicaciones sobre la historia, el pueblo y el ejército del pueblo asirio, en esta tercera entrega vamos a hablar sobre el comercio y la religión.

Comercio

La economía asiria se basaba en el aprovechamiento de las tierras fértiles del norte de Mesopotamia, en las cuales se plantaba cebada y trigo, base de la alimentación asiria. Además, la región siempre había carecido de minerales metálicos y de madera. Una gran fuente de ingresos para los asirios fue las tributaciones de sus vecinos a cambio de respetar y mantener sus fronteras e independencia. En cuanto al comercio, establecieron una especie de “cámara de comercio” llamada karum, donde se regulaban las actividades mercantiles, se resolvía los posibles litigios, fijaba los tipos de interés y concedía préstamos. Cada karum contaba con unos fondos considerables obtenidos a través de impuestos, contribuciones de sus miembros, inversiones, porcentajes de operaciones comerciales o tasas de actuación de las comisiones oficiales. El karum tenía sucursales (wabaratum) por todas las ciudades importantes. El aspecto fundamental de la organización del karum era la existencia de una estructura piramidal, cuyo centro residía en la capital asiria, de cuyo palacio central dependía directamente el karum.

Karum asirio de Kanish, situado en Anatolia
Karum asirio de Kanish, situado en Anatolia

Religión

Los dioses eran muy numerosos en todo el territorio de Mesopotamia. Los nombres de los dioses variaban según la ciudad, estos eran básicamente elementos de la naturaleza divinizados: el sol, la luna, el viento, los alimentos o la cosecha. Se les investía de atributos, sentimientos y actividades propias de los humanos, siendo dioses totalmente personificados. Los dioses asirios tenían poder ilimitado.

Representación moderna de un sello neo-asirio.
Representación moderna de un sello neo-asirio.

Mesopotamia estaba llena de grandes templos, donde los sacerdotes ofrecían sacrificios. Había siempre una construcción mayor, siguiendo una jerarquía, así, había un templo que sobrepasaba en altura a los demás, con forma de torre escalonada, lo que conocemos como zigurat.

Si la comparamos con la religión egipcia, podemos observar que al contrario que ésta, la religión asiria no tenía una visión optimista, ni tampoco una vida eterna, sino que vivían con temor permanente, y temor a los malos espíritus. Se temía a la muerte, porque el hombre se marchaba a una penumbra permanente, en la que de ningún modo era feliz.

Dios Assur, representado en disco alado con un arco en las manos
Dios Assur, representado en disco alado con un arco en las manos

El dios principal de Asiría era el dios Assur. En un principio había sido una divinidad menor de carácter local, siendo representado como el árbol de la vida, pues era el dios de la vida vegetal. Al convertirse Asiría en un imperio militar, los sacerdotes asirios lo transformaron en el “dios de todos los dioses”. Empieza a ser representado como un guerrero armado con espada, que la blande en la mano derecha, o la lleva pendiente de la cintura. Se le caravteriza con expresión dura, agresiva, con barbas y cabellos cuidadosamente rizados y peinados, a la vez que luce pesados pendientes. Se le atribuirá el sol. Este dios se convertirá en la posterior justificación de todas las acciones. Todo era mandado por Assur, todo se hacía en su nombre.

La diosa principal era Isthar, diosa del amor, fecundidad y la guerra. Se le daban

Diosa Ishtar
Diosa Ishtar

advocaciones tales como “Primera entre los dioses”, “Señora de los pueblos”, o “Reina del cielo y la tierra” entre otras. A esta diosa le servían un grupo de mujeres extáticas (de éxtasis).

En la biblioteca de Asubarnipal, en Nínive, se pudieron encontrar documentos, en los que había registrados casi un total de dos mil deidades menores y de carácter local.

Ninurta, que  pasó a ser hijo de Assur, fue dios de la caza y de la guerra. Samash y Adad (Baal), presidían la adivinación. Sin, el dios lunar, residía Harran y tomó gran importancia hacia final del imperio asirio. Nin, fue también la diosa Luna.

Via:

  • Ascalone, E. Mesopotamia (2005). BarcelonaEd. Electra.
  • Domínguez Pérez, J.C (2004-2005) Rampas El Karum asirio como modelo de colonia comercial inicial.
  • Masó Ferrer, Felip (2007). Historia National Geographic. Nínive, capital del imperio asirio, nº 37, págs 42-53.
  • Grandes civilizaciones. Mesopotamia, primeras civilizaciones históricas (2002). Madrid: Ed. Rueda J. M. 

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